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jueves, 18 de julio de 2013

Finaliza la rehabilitación del Castillo de Palol de Revardit (Girona)

El Ministerio de Fomento ha finalizado la rehabilitación y adecuación del Castillo de Palol de Revardit (Girona), que ha tenido un coste de 810.000 euros, de los que el 75% ha ido a cargo de Fomento y el resto del Ayuntamiento. 

Según ha informado este viernes el Ministerio en un comunicado, el castillo, que dispone de dos plantes, la torre y un anexo con un cobertizo, albergará un centro cultural y una biblioteca. 

En la planta baja se ha habilitado una sala de exposiciones y se ha creado un acceso a la antigua prisión, además en la planta superior se han ubicado dos salas para la biblioteca y un local para ancianos. 

La obra ha respetado al máximo el edificio, que conserva "intacto" su aspecto exterior, a la vez que se ha reconstruido la muralla exterior y se ha creado un nuevo paseo alrededor del recinto; además de renovar los forjados y la cubierta y acondicionar sus espacios interiores. 

La rehabilitación se ha ejecutado en cumplimiento de la Ley de Patrimonio Histórico de 1985, que establece que el 1% del presupuesto estatal de ejecución de las obras públicas se destine a financiar los trabajos de conservación o enriquecimiento del patrimonio histórico artístico español.

miércoles, 10 de julio de 2013

Gerona. Amigos del Románico alerta del deterioro del claustro de Palamós

El claustro románico que se halla en una finca privada de Palamós –y cuyo origen sitúa un estudio reciente en la Catedral Vieja de Salamanca– sufre problemas de conservación y está acusando el deterioro de algunos capiteles desmontados que se mantienen a ras de suelo amenazados por humedades. La asociación nacional Amigos del Románico da la voz de alarma y exige a la Generalitat de Cataluña que un equipo de especialistas pueda acceder al claustro toda vez que se ha conocido un nuevo informe del profesor de Historia del Arte Medieval de la Universidad de Gerona, Gerardo Boto, que sitúa en la Catedral Vieja de Salamanca la procedencia del conjunto.

Desde la Generalitat se daba por zanjado el asunto tras el informe de una comisión de técnicos que en julio del año pasado dictaminó que las galerías de estilo románico de la finca de Mas del Vent no son más que un falso histórico, aunque con elementos originales del siglo XII.

Juan Antonio Olañeta, presidente de Amigos del Románico, cuestiona las conclusiones del informe oficial y no entiende la «cerrazón» de las autoridades catalanas de dar el tema por zanjado, máxime cuando el trabajo de Gerardo Boto incorpora documentos del Cabildo de Salamanca que apuntan a que el claustro se desmontó en el siglo XVII y coincide con el de Palamós. «Eso demuestra que lo que hay que hacer es estudiar, pues a los numerosos y sólidos argumentos de carácter iconográfico, de lógica económica (no es razonable que en una falsificación se tallen tan profusamente zonas ocultas de los capiteles), de estudio de materiales, de presencia de líquenes y pátinas, etc. se suma ahora el estudio de Gerardo Boto. La objetividad de todas estas pruebas e indicios ponen claramente en cuestión las subjetivas especulaciones del informe de la Generalitat. Hay mucho prejuicio tras ese informe», sostiene.
Amigos del Románico es un colectivo de implantación nacional con un millar de socios y con sede en Madrid que aglutina a estudiosos y aficionados a este tipo de patrimonio artístico. Su presidente expresa su preocupación por el estado de conservación de las piezas desmontadas en la finca de Mas del Vent, «donde las humedades los están dañando, hay piezas sueltas dispersas por el jardín».

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Desde este colectivo se considera que el estudio de Gerardo Boto pone en cuestión con conclusiones «muy tajantes» el estudio que encargó la Generalitat catalana, elaborado «con argumentos muy débiles», por lo que propone tomar en consideración los nuevos hallazgos que vinculan con Salamanca el conjunto de Palamós.

Juan Antonio Olañeta insiste en que, a la luz de las nuevas revelaciones incluidas en el estudio del profesor de la Universidad de Gerona, se impone «la necesidad de estudiar a fondo el origen del claustro para conocer su magnitud». Lamenta también la actitud de los administradores de la finca de Palamós. «Les pedimos que permitieran el acceso al profesor Gerardo Boto y no hemos recibido respuesta alguna, lo que nos parece un hecho denunciable».

En la dirección de Patrimonio de la Junta de Castilla y León se sigue con interés la repercusión que pueda tener el reciente informe de Gerardo Boto. Su responsable, Enrique Sáiz, estima que «si existen elementos nuevos y hay una postura de arqueólogos o historiadores que acrediten que el conjunto podría proceder de algún lugar de Castilla y León estaríamos encantados; ahora bien respetamos las comisiones que se constituyeron en su día para abordar este tema, y la Generalitat de Cataluña dio el tema por cerrado a través de un informe de los técnicos; hay que desdramatizar y desapasionar este debate para que sea efectivo». Sáiz asegura que su departamento se pondrá en contacto con Boto «para que nos haga llegar la investigación que presentó en el congreso de Lisboa y la estudiaremos contrastándola con otros informes técnicos».

miércoles, 19 de junio de 2013

Lleida. Recuperan gran cantidad de material arqueológico del yacimiento de Los Vilars de Arbeca.

La actual campaña de excavaciones del yacimiento íbero de Los Vilars, en la población leridana de Arbeca, ha permitido recuperar una gran cantidad de materiales arqueológicos como joyas, cerámica y huesos, pertenecientes al periodo ibérico pleno, el más desconocido.

La campaña está dirigida por el Grupo de Investigación Prehistórica (GIP) de la Universitat de Lleida (UdL), según la que, en un mes, se ha puesto al descubierto una fíbula y un brazalete de bronce, fragmentos grandes de madera de unos 2.300 años de antigüedad, cerámica y huesos de animales.
Los restos aportarán mucha información sobre la fase de abandono del poblado, que es el periodo menos conocido, puesto que los trabajos agrícolas han destruido sus restos.

La excavación se centra en el pozo-cisterna ubicado en el centro de yacimiento y construido a inicios del siglo IV antes de Cristo.

El director del GIP y catedrático de arqueología de la UdL, Emili Junyent, cree que "constituye un irrepetible archivo sobre la fase ibérica plena".

El pozo de la fortaleza contiene vasijas, cerámicas, materiales metálicos, objetos de todo tipo y huesos de animales como ovejas, cabras o cerdos.

El yacimiento íbero de los Vilars de Arbeca registra un rçecord de hallazgos.
La campaña de excavaciones en el yacimiento íbero de los Vilars de Arbeca (Lleida), dirigida por el Grupo de Investigación Prehistórica (GIP) de la Universitat de Lleida (UdL), está sacando a la luz la mayor cantidad de materiales arqueológicos de las casi tres décadas de trabajos en este enclave.

Los investigadores han encontrado en un mes una fíbula y un brazalete de bronce, fragmentos grandes de madera de unos 2.300 años de antigüedad, cerámica y huesos de animales, ha señalado este lunes la UdL en un comunicado, y ha destacado que los restos aportarán mucha información sobre la fase de abandono del poblado.

La excavación se centra en el pozo-cisterna ubicado en el centro de yacimiento y construido a inicios del siglo IV antes de Cristo, y el director del GIP y catedrático de arqueología de la UdL, Emili Junyent, cree que el yacimiento constituye "un irrepetible archivo sobre la fase ibérica plena".

El abandono del poblado es el periodo peor conocido, puesto que los trabajos agrícolas han destruido sus restos, y tampoco se han hecho muchos hallazgos en el interior de las casas porque "la fortaleza fue desalojada sin sufrir".

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El pozo de la fortaleza es una fuente de vasijas de cerámicas, desde vajilla fina hasta grandes contenedores—; materiales metálicos, como herramientas agrícolas de hierro y fíbulas de bronce, así como objetos diversos, incluyendo molinos, materiales constructivos y macro-fauna —huesos de oveja, cabra, cerdo, buey, caballo, perro y ciervo—.

El pozo, de siete metros de profundidad, sirvió de vertedero en la etapa final del poblado.

Conservación de restos
Junyent ha explicado que la presencia de agua ha favorecido la conservación de restos orgánicos, puesto que han estado sumergidos en condiciones estables.

El estudio de la madera y los carbones determinará qué tipo de especies vegetales había en el entorno del poblado.

El GIP dispone este año de 160.000 euros para la excavación a Los Vilars, por las las subvenciones del Estado, la Generalitat, la Diputación de Lleida y el Ayuntamiento de Arbeca, ha precisado la UdL.

Los trabajos, que continuarán hasta el próximo agosto, cuentan con la colaboración de expertos del departamento de Medio ambiente y Ciencias del Suelo de la UdL y el Seminario de Estudios e Investigaciones Prehistóricas de la Universitat de Barcelona (UB).

Nuevos descubrimientos en la campaña de excavaciones en el yacimiento de los Vilars de Arbeca.
La actual campaña de excavaciones en el yacimiento íbero de los Vilars de Arbeca, dirigida por el Grupo de Investigación Prehistórica (GIP) de la Universitat de Lleida (UdL), está sacando a la luz la  mayor  cantidad  de materiales arqueológicos de las casi tres décadas de trabajos en este enclave. En un mes, la campaña ha puesto a cuerpo descubierto una fíbula y un brazalete de bronce, fragmentos grandes de madera de unos 2.300 años de antigüedad, cerámica y huesos de animales.

Según el director del GIP y catedrático de arqueología de la UdL, Emili Junyent, los restos aportarán mucha información sobre la fase de abandono del poblado. En esta edición, la excavación se centra en el pozo-cisterna ubicado en el centro de yacimiento y construido a inicios del siglo IV antes de Cristo.

Junyent ha explicado que los últimos hallazgos que se han hecho en los Vilars constituyen "un irrepetible archivo sobre la fase ibérica llena", ya que del abandono del poblado es el periodo más desconocido porque las tareas agrícolas que se han llevado a cabo con los años han destruido sus restos. Tampoco se han hecho muchos hallazgos en el interior de las casas porque "la fortaleza fue desalojada sin sufrir, al parecer, ninguna destrucción violenta".

Según Junyent, el pozo de la fortaleza es una fuente de vasijas cerámicas -desde vajilla fina hasta grandes contenedores-, materiales metálicos -desde herramientas agrícolas de hierro hasta fíbulas de bronce-, objetos de toda clase -molinos o materiales constructivos- y macrofauna -huesos de oveja, cabra, cerdo, buey, caballo, perro o de ciervo-.

Con una profundidad de unos siete metros, el pozo sirvió de vertedero en la etapa final del poblado. Junyent ha explicado que la presencia de agua ha favorecido la conservación de restos orgánicos "que han sido sumergidas en condiciones estables". El estudio de la madera y los carbones determinará qué tipo de especies vegetales había en el entorno del poblado. En cambio, el agua perjudica los objetos de bronce "porque el metal aparece fuertemente mineralizado", ha afirmado el catedrático.

En cuanto a los huesos y cuernos de animales, también dan pistas de la alimentación de los íberos. "El ciervo no era una especie abundante y los cuernos tirados a la basura podrían asociarse a un consumo de la carne de un animal escaso y parcialmente lujoso", según los miembros del GIP. Pero más allá de las pautas alimentarias, los estudios arqueofaunísticos también abren la puerta a las prácticas rituales. En la sociedad ilergeta, cada animal podría llevar implícito un determinado simbolismo relacionado con ritos de protección del hogar, la cosecha o la familia.

viernes, 5 de abril de 2013

El Ayuntamiento de Tarragona restaura una iglesia dentro del anfiteatro romano.


El Ayuntamiento de Tarragona ha iniciado las obras de restauración de la iglesia de Santa Maria del Miracle, unos trabajos englobados dentro de la restauración del conjunto arqueológico del anfiteatro romano.

En una visita a las obras, la teniente de alcalde de Cultura, Carme Crespo ha explicado que se está llevando a cabo la restauración por fases del conjunto arqueológico del Anfiteatro Romano de Tarragona.

El conjunto está formado por el anfiteatro romano, la basílica visigoda, construida en el interior del anfiteatro, y por la iglesia románica de Santa Maria del Miracle, erigida encima de la mencionada iglesia visigótica.

Debido a la gran dimensión del conjunto arqueológico, las intervenciones se realizan de forma acotada dentro del recinto, centrando la atención en un aspecto concreto, y con el objetivo de dar una solución y/o de resolver un problema.

Se pretende que el hilo conductor de todas las intervenciones realizadas en el recinto sean de un patrón parecido, de forma que se refuerce la idea de conjunto que se quiere dar al monumento.

La actual propuesta se centra en el ámbito de la iglesia románica y consiste en una operación de reparación y consolidación de la fundamentación y de las fachadas de la Basílica Románica, en la planta del Anfiteatro romano de Tarragona.

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Esta actuación se está ejecutando en el marco del programa "Románico Abierto", bajo un convenio entre el Ayuntamiento de Tarragona, la Fundación La Caixa y la Generalitat.

Las obras se están ejecutando desde enero pasado y finalizarán este próximo mes de abril.
En concreto, se está están efectuando trabajos de saneamiento y consolidación de las fundamentaciones de los muros de la iglesia para reforzar la estabilidad del edificio; y la construcción de elementos de contención en el punto donde la iglesia se cimenta en los fosos del anfiteatro romano para consolidar y garantizar la estabilidad de la fundamentación del edificio.

También se ejecutan actuaciones para facilitar el drenaje de aguas pluviales, se limpia y sella la cresta de los paramentos de la iglesia para frenar su degradación, y evitar así la absorción de humedades en el interior de los muros del siglo XII.

Las tareas de restauración y consolidación están acompañadas de un proceso de estudio del conjunto para conocer mejor su realidad arqueológica e histórica, datos que se incorporarán a la nueva señalización del conjunto del anfiteatro, que se encuentra en proceso de elaboración, según Crespo.

Anteriormente a estas acciones actuales, se habían consolidado las vallas originales, se había adecuado el acceso a la arena del anfiteatro y se habían drenado los fosos.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Badalona reivindica su patrimonio histórico. Barcelona


Tres entidades de Badalona (Òmnium Cultural, La Sargantana y l'Associació de Veïns del Centre) invitan este sábado a los vecinos de la ciudad a reflexionar sobre su patrimonio histórico. Lo hacen a raíz de la reciente decisión del pleno municipal que ha dado luz verde al proceso para descatalogar las antiguas casas de pescadores de la calle Sant Llorenç como bien cultural de interés local.

El lamentable estado de conservación de estas casas fue lo que llevó a los representantes políticos de la ciudad a tomar esta decisión, con el objetivo de evitar “un mal mayor”. Así que precisamente será ese emplazamiento el punto de encuentro para hacerse una foto delante del viejo pozo de las casas y firmar un manifiesto a favor de una política de preservación del patrimonio histórico. “No venimos a defender las casas”, explica Jordi Ballesteros, vicepresidente de Òmnium Cultural en Badalona, “queremos utilizar las casas como excusa porque hay muchos otros lugares de la ciudad que corren peligro”.

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Montserrat Rectoret, activista por el patrimonio histórico, lamenta que “para catalogar un bien sean necesarios muchísimos documentos y en cambio para descatalogarlo no haga falta nada”. Rectoret también denuncia que Badalona no tiene un registro actualizado de su patrimonio e insinúa que a menudo se hace la vista gorda con las leyes de patrimonio para favorecer la especulación urbanística.

La acción, que lleva por título Adéu al pou, tendrá lugar en la calle Sant Llorenç de Badalona durante toda la mañana del sábado.

Badalona pierde uno de los últimos vestigios de su pasado pescador.
Badalona perderá uno de los últimos elementos del patrimonio pesquero que todavía quedaba en pie en la ciudad. Se trata de unas antiguas casas de pescadores, situadas entre las calles Sant Llorenç y Santa Anna, que se encuentran actualmente en estado ruinoso y que serán demolidas. Para ello, han sido descatalogadas previamente como Bien Cultural de Interés Local. El Ayuntamiento iniciará ahora un proceso sancionador contra el propietario de estas casas porque entiende que ha actuado premeditadamente dejando que se deterioraran.

La ley de patrimonio dice que el patrimonio cultural de una civilización es el principal testigo de la trayectoria histórica e identitaria de este colectivo. La normativa también recoge como obligación fundamental la protección de los bienes que integran este patrimonio. Pero, como se suele decir, hecha la ley hecha la trampa. Y es que la ley contempla también la posibilidad de derribar este patrimonio si se encuentra en un estado muy deteriorado o ruinoso. Es aquí donde muchos intentan sacar provecho de lo que ahora es parte de nuestra historia.

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Así ha sucedido con estas casas situadas en el centro de Badalona, catalogadas hasta hace poco como Bien Cultural de Interés Local. Las antiguas viviendas de pescadores que ahora se derribarán son uno de los pocos elementos que Badalona conserva de cuando era una ciudad pesquera y el antiguo barrio de Baix a Mar recordaba al actual Cadaqués o Port de la Selva, explica la historiadora badalonesa Montserrat Rectoret.

En el último pleno ordinario, el Ayuntamiento aprobó la descatalogación de estas viviendas y su derribo, ya que su ruinoso estado podría suponer un peligro para la ciudadanía. El grupo municipal de Iniciativa Verds Esquerra Unida aseguraba que en marzo de 2008 ya alertaron al gobierno de la estrategia que quería llevar a cabo el propietario de estas casas. Según los ecosocialistas, el patrimonio se estaba descuidando a conciencia para que fuera descatalogado y poder iniciar una nueva operación urbanística en esos terrenos. “El propietario se ha salido con la suya”, decía Àlex Mañas, regidor de ICV-EUiA.

Por su parte, el alcalde de Badalona, Xavier Garcia Albiol, reconoció estar de acuerdo con la visión de Iniciativa pero explicó que no se puede seguir con esta situación porque podría suponer un problema para los vecinos de la zona. Albiol confirmó que el Ayuntamiento de Badalona ha iniciado un proceso sancionador contra el propietario de las casas de Sant Llorenç y Santa Anna por haber descuidado este patrimonio a propósito, según entienden.

Otros antecedentes en Badalona
Badalona no cuenta con un catálogo actualizado de su patrimonio histórico y cultural que la ciudadanía pueda consultar. Por esta ignorancia o desconocimiento, dice Rectoret, acaban desapareciendo muchos de los elementos catalogados como bienes culturales. La historiadora asegura que esta historia se ha repetido a lo largo del tiempo en Badalona.

La finca Can Ramonet, por ejemplo, situada en la Rambla de Badalona, tenía unos característicos elementos en su fachada que debían ser conservados. Con las últimas obras, fueron retirados y actualmente se conservan en el Museu de Badalona. Monserrat Rectoret asegura que ningún responsable de la administración controló que se mantuviera la fachada ni obligó a incorporar los elementos después de las obras.

En la esquina de Via Augusta y la calle del Temple se encuentra también un edificio catalogado por su patrimonio histórico y cultural. Se trata de Can Busquets, una finca que empezó a restaurarse hace unos años, y se destruyó todo su interior sin los permisos correspondientes, explica Rectoret. Actualmente, la obra está parada y las balconeras y ventanas del edificio no tienen marcos, puertas ni cristales, dejando totalmente a la intemperie el interior de Can Busquets.
La Vanguardia

jueves, 28 de febrero de 2013

Barcelona. L'Hospitalet reivindica su patrimonio histórico.


L’Hospitalet cuenta desde hace unas semanas con una nueva entidad, Perseu, que nace con la voluntad de reivindicar y poner en valor el patrimonio histórico, cultural y natural que se conserva en la ciudad. La iniciativa nace a raíz de la plataforma Protegim el Canal de la Infanta que ha trabajado para la conservación de esta infraestructura de principios del siglo XX.

“L’Hospitalet no tiene el mismo patrimonio histórico que ciudades como por ejemplo Tarragona, pero también tiene cosas de valor que desgraciadamente no se han dado a conocer, que han pasado desapercibidas y que son importantes para los vecinos de la ciudad”, comenta el presidente de la entidad, Ireneu Castillo.

El responsable de Perseu lamenta que “siempre se ha hecho creer que L’Hospitalet es una ciudad dormitorio sin historia pero no es así aunque esta idea ha calado entre la gente de fuera y también entre los propios vecinos de la ciudad”. “Es fundamental conocer nuestra historia y el valor de nuestro patrimonio para poder quererlo”, asegura Castillo.

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Los vestigios históricos de L’Hospitalet se remontan a la época romana aunque la etapa de finales del siglo XIX y principios del XX es la que ha dejado más huella en la ciudad.

La fuente de Buïgas
Uno de los elementos desconocidos de la ciudad es, por ejemplo la fuente modernista que hay frente a la iglesia de Santa Eulàlia de Provençana. “Es igual que la fuente de Montjuïc y también está firmada por Carles Buïgas pero no ha tenido el mismo éxito que la de Barcelona y, de hecho, se ha utilizado como una fuente normal y corriente”, apunta Castillo.

El viacrucis elaborado con baldosas y que representaba el calvario de Jesucristo que había en la calle Major o el edificio del Coro de la calle del Baró de Maldà son otros de los elementos destacados, según la entidad.
El edificio del Coro data de 1925 y lo construyeron paletas de la ciudad para dotar a la ciudad de un espacio en el que actuase un grupo de la ciudad. Posteriormente, durante el franquismo, acabó expropiado y convertido en una fábrica de plásticos. “Ahora está abandonado pero es fundamental en la historia de la ciudad”, considera Castillo.

El objetivo de Perseu, que toma su nombre del héroe mitológico que cortó la cabeza a la medusa que convertía en piedra todo lo que veía y que se ha convertido en uno de los símbolos de la ciudad, es elaborar un mapa con los diferentes intereses patrimoniales de la ciudad. “Queremos L’Hospitalet menos urbanizada y más respetuosa con el medio y con la historia”, asegura su presidente.

miércoles, 23 de enero de 2013

El hallazgo de un baptisterio del siglo VI muestra la relevancia de Barcino en el imperio visigodo. Barcelona


Un baptisterio del siglo VI dC hallado entre los restos descubiertos en la Basílica dels Sants Màrtirs Just i Pastor de Barcelona prueba que el templo constituía el segundo núcleo obispal de la ciudad, lo que confirma la relevancia de Barcino durante el imperio visigodo.

La reliquia, que forma parte de los restos que se descubrieron hace un año por azar durante el cambio de suelos de la basílica, ha sido presentada ese miércoles por el teniente de alcalde de Cultura, Jaume Ciurana, la directora de un amplio estudio de la Barcelona cristiana y visigoda, Júlia Beltrán, y su párroco, Armand Puig.

El baptisterio, un elemento que sólo utilizaban los obispos una vez al año en la víspera de Pascua, habría estado cubierto por una capa de pintura roja, según Beltrán.

Tiene forma de cruz, probablemente irregular, de la que se conserva un brazo y parte de un segundo, así como unos escalones en la parte interior del brazo entero que servían para descender y ascender, ha asegurado la arqueóloga.

El hallazgo demuestra que los visigodos, que llegaron a la ciudad el año 415 con el establecimiento de Ataúlfo y Gala Placidia, ocuparon el entonces único núcleo obispal de Barcino, situado bajo la actual Catedral, obligando al obispado cristiano a desplazarse a lo que hoy es la Basílica de Sant Just i Pastor --de ahí la presencia del baptisterio--, donde parece que ya había una comunidad eclesiástica.

Ya existían documentos tanto de esta dualidad obispal como de la convivencia de culto entre los cristianos y los visigodos --que como arrianos negaban la divinidad de Jesús--, pero "dado que los documentos a veces exageran la realidad", el hallazgo arqueológico confirma ambos hechos, ha afirmado Beltrán.

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Hace un año ya se encontraron restos de hasta el siglo I dC, que ayudarían a constatar que el culto cristiano se ejercía desde época romana tardía, y que incluyen un osario con restos de barceloneses muertos en el sitio de 1714.

Relevancia obispal
El hecho de que se confirme que Barcino fue una ciudad con dos núcleos obispales supone que la ciudad, pese a su reducido tamaño, "tuvo un peso importante en la etapa visigoda, que continuó ejerciendo posteriormente como centro de poder", ha apuntado la investigadora.

Asimismo, se entiende mejor el crecimiento del primer grupo episcopal de Barcelona --ocupó casi una cuarta parte de la ciudad-- impulsado por el primer poder oficial y la política visigoda así como otros hallazgos en el entorno de Sant Just i Pastor, como dos sarcófagos encontrados cerca de la Basílica.

Beltrán ha enfatizado que el trabajo arqueológico justo acaba de empezar, pero que "se ha abierto una puerta enorme al estudio de Sant Just i Pastor y de la ciudad tardoantigua".

Ciurana ha destacado que el descubrimiento encaja con la voluntad del Gobierno municipal de plantearse y comprobar "nuevas hipótesis arqueológicas", aunque ha condicionado el avance de las obras de investigación en la basílica a su condición de lugar de culto y parte de la trama urbana.

lunes, 27 de agosto de 2012

El Supremo ordena abrir al público el castillo de Vilassar de Dalt. Barcelona


¡El castillo para el pueblo! Este podría ser el lema del enfrentamiento entre el noble feudal propietario de una fortaleza y sus vasallos. Pero no. Es uno de las pintadas que se pueden leer hoy mismo en los muros que rodean el castillo de Vilassar de Dalt (Maresme). Son los restos de la larga batalla, judicial, entre los vilasarenses y el propietario de la fortaleza que preside esta localidad de casi 10.000 habitantes, un viejo edificio gótico del siglo X y XII que hunde sus raíces en el mundo romano y que constituye uno de los elementos patrimoniales más destacados de la villa. Sobresalen sus cinco torres —la del homenaje, redonda— coronadas por almenas. Durante 30 años los marqueses de Santa Maria de Barberà y de la Manresana han prohibido el acceso al interior de su castillo, pero ahora, tras agotar la vía legal y llevar el pleito hasta el Tribunal Supremo, los dueños no tienen más remedio que abrirlo al público durante varios días al año.

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En marzo, tras la sentencia del alto tribunal, se firmó un convenio entre el alcalde de la localidad, Xavier Godàs, y el marqués Ramon de Sarriera para los dos próximos años prorrogables de año en año, por el que durante 11 días la fortaleza será tomada por el pueblo. El castillo fue declarado Monumento Histórico Artístico en junio de 1931, cuando todos los edificios militares y castillos españoles pasaron a ser patrimonio. Su actual condición de Bien Cultural de Interés Nacional, la máxima protección que aplica la Generalitat, obliga a su apertura unos días al año. “El proceso judicial ha sido largo pero, tras darnos la razón la justicia, por fin se podrá entrar”, asegura Godàs, que ha preparado una serie de actos festivos ambientados en el mundo medieval que culminan hoy con la posibilidad de acceder al castillo hasta el domingo. El convenio permite visitar, en turnos de 20 o 25 personas, el patio exterior, el puente del foso, el patio de entrada, la capilla de la Trinidad del siglo XVII, el porche principal y el patio interior de la torre, origen de todo el edificio. Está previsto que pasen unas 500 personas.

“Ha habido que reconstruir la relación con los propietarios, reacios a la apertura y celosos de su privacidad”, explica Godàs, comprensivo con los dueños, que pasan largas temporadas en esta residencia. “No es grato que la gente ande por tu casa; están en su derecho, pero han de cumplir la legislación. Hemos de conseguir que las relaciones sean más fluidas e incluso que enraícen más con la población”, apunta.

Como muestra de sus buenas intenciones, atendiendo las necesidades del marqués, el Consistorio acepta que este año el castillo no abra los 11 días fijados, sino solo los tres días de este fin de semana. No se pudo hacer durante los cuatro días de la Fiesta Mayor de los Santos Mártires, a comienzos de mayo, por encontrarse el marqués de viaje y no haber firmado todavía el convenio y tampoco durante todos los días previstos durante la celebración de Vilazari 978 (la fecha en la que por primera vez aparece el nombre Vilassar en un documento). “

El año que viene se cumplirá estrictamente”, asegura Godàs. “Nos jugamos mucho con estas visitas, porque según cómo funcione, los propietarios podrían aceptar abrir más días en el futuro si consideran que su privacidad y seguridad están garantizadas”. Ayuntamiento y propietario también están en conversaciones para la cesión del importante archivo documental del castillo, uno de los fondos privados más destacados de Cataluña y que pasará a manos del Consistorio. Según el historiador y primer teniente de alcalde, Benet Oliva, se trata de un fondo inédito que cuenta, entre otros documentos con unos 8.000 pergaminos (2.500 depositados en la Biblioteca Nacional de Cataluña) muy bien conservados pero que hay que catalogar y digitalizar para que puedan ser consultados por los investigadores.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Rafael Moneo rehabilita un palacete gótico de Barcelona como hotel.


En Barcelona rehabilitado como hotel un palacete gótico de Barcelona con tramos de la muralla romana.
El arquitecto Rafael Moneo ultima la rehabilitación de un palacete del siglo XII situado en el barrio gótico de Barcelona, que está construido junto a la torre número 28 de la muralla romana, que abrirá sus puertas a finales de agosto como hotel Mercer de cinco estrellas Gran Lujo.

El edificio, declarado Patrimonio Nacional, alberga 28 habitaciones distribuidas en tres plantas y todas tienen algún elemento histórico como partes del muro de la torre, techos y vigas de madera originales de la edad media o paredes de varios siglos de antigüedad, según ha explicado a Efe el propietario del hotel y presidente del grupo Mercer Hoteles, Pedro Molina. El palacete, en el que había vivido una familia acaudalada de la burguesía catalana, está situado en el número 7 de la calle Lledó, y hasta su compra en el 2003 para convertirlo en hotel albergaba algunas viviendas y locales industriales.

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Pedro Molina ha explicado que el edificio cuenta con elementos góticos en la parte delantera y con muros de época romana, del año I después de Cristo en la parte trasera, y que en la rehabilitación se han encontrado elementos originales que estaban ocultos por las obras sucesivas que se habían hecho sobre la edificación. En la planta baja, la más noble, está el restaurante que cuenta con una pared de la muralla romana y con un reservado instalado en lo que era la antigua torre de vigilancia, en la que se han encontrada alacenas originales y restos de pinturas de la época.

El camino de ronda, que también se ha recuperado, es ahora una pequeña biblioteca para los huéspedes, y toda la rehabilitación y todos los restos que se han encontrado en lo que fue el núcleo de la ciudad romana de Barcino (Colonia Julia Augusta Flaventina Paterna Barcino), fundada en la época del emperador Augusto, se ha hecho en coordinación con el Patrimonio Artístico de la Generalitat. En el centro del edificio hay un patio medieval con arcos y balcones que se fueron modificando con los años, que han dado como resultado la convivencia de elementos neoclásicos, molduras del siglo XIX, ventanas góticas y artesonados de madera.

El hotel cuenta con una suite presidencial en la última planta, de 150 metros cuadrados, que mantiene la nobleza de los grandes edificios medievales y que desemboca en una galería que mira a la calle y que está presidida por columnas de piedra que rematan la fachada.  

El nuevo establecimiento será el buque insignia del grupo Mercer Hoteles, que ya cuenta con otros dos establecimientos del mismo perfil, el Mercer Hotel Casa Torner y Güell, en Vilafranca del Penedès (Barcelona) y el Mercer Boria, situado en un palacete del siglo XVIII en Barcelona.

Rafael Moneo rehabilita como hotel un palacete con muralla romana de Barcelona.

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El Gòtic gana un hotel de lujo con tesoro arqueológico.
Con 14 novedades hoteleras en Barcelona este año -y eso en plena crisis-, abrir un hotel pequeño de 28 habitaciones podría parecer un mérito menor. Sin embargo, el Mercer Hotel Barcelona no será uno más a añadir a la larga de lista de alojamiento que eleva a casi 34.000 las habitaciones de la ciudad. Varias señas de identidad lo avalan -en pleno Gòtic, cinco estrellas gran lujo, solo 28 habitaciones y una reforma millonaria capitaneada por el arquitecto Rafael Moneo-, pero hay un elemento definitivo que lo sube al olimpo local: su herencia arquitectónica. El hotel, que abrirá el día 30 agosto y se halla en fase final de obras, se ubica en un edificio singular cuyos orígenes se remontan al siglo I y que atrinchera un sinfín de piezas de distintos siglos que lo convierten en un homenaje a la historia local. Será el segundo hotel monumento de Barcelona, tras el Casa Fuster.

Cuenta Pedro Molina, presidente de Mercer Hoteles (con otras dos pequeñas joyas y tres proyectos a la vista), que este será su buque insignia. Un sueño personal que suma ya nueve años de trabajo. El empresario lo adquirió en el 2003, cuando aún tenía usos residenciales y viejos talleres, y lo que siguió fueron años de proyectos previos, estrecha supervisión municipal (por su catalogación patrimonial) y cuatro años de rehabilitación junto con Patrimoni de la Generalitat, la Universitat de Barcelona y el estudio de Moneo.

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En el nuevo hotel no hablan de presupuesto. Molina asegura que se trata de una inversión que «nunca se haría con la cabeza, se trata de algo sentimental», habida cuenta del pésimo estado en que se encontraba el inmuble. No obstante, espera que el resultado sea un «activo» exitoso, por su enclave privilegiado, a un paso de la plaza de Sant Jaume.

PASADO Y PRESENTE / El edificio exhibió ayer sus vísceras, antes de que el interiorismo final las haga menos evidentes. A primera vista, ya destaca una fachada medieval más que bien conservada, con un portón de madera que abre la puerta al viaje al pasado. El mérito de Moneo, y colaboradores como el arquitecto Lucho Marcial y su hija Belén Moneo, es encajar equilibradamente esa perspectiva patrimonial con el «confort» que debe proporcional un gran hotel moderno, resume Molina.

«La exclusividad la pondrán tanto el servicio de mayordomos como las piezas únicas del hotel», relata su director, Francesc Holgado, encaramado al paso de ronda, con parte de los muros datados el siglo I después de Cristo. El resto de la construcción, en esa área, donde trabajan varias especialistas en rehabilitación arqueológica, se mueve en torno al siglo IV. En ese ambiente casi sepulcral, qué mejor que una pequeña biblioteca que haga sentir al viajero el peso de la historia. Y es que el hotel se asienta en parte de la Colonia Julia Augusta Flaventia Paterna Barcino, fundada en la época del emperador Augusto, y se apoya en el bastión 28 de la muralla local.

La estrechez de las calles del Gòtic no se traslada, curiosamente a los interiores, con huellas que recorren varios siglos. Un amplio patio ilumina buena parte del edificio, donde se han creado amplísimos pasillos que dan paso a habitaciones a partir de 30 metros cuadrados y a una gran suite de 150. Como un huevo Kinder sorpresa, cada una guarda un tesoro: vigas recuperadas, muros centenarios en piedra viva, arcos... a los que se agrega el diseño contemporáneo de Moneo. Un efecto que se destaca en el muro de cristal que enlaza la parte romana y la gótica con el presente.

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ABIERTO AL PÚBLICO // Los barceloneses podrán vivir el nuevo hotel desde la vía gastronómica y ociosa. La taberna que da a la calle (vinos y tapas) y el restaurante (con menús de 25 euros y carta), bajo asesoramiento del restaurador Josep Maria Masó, son abiertos al público, al igual que la tranquila terraza mirador (un catalejo en pleno Gòtic) que corona el edificio, con una pequeña piscina.

martes, 26 de junio de 2012

El Ministerio de Cultura cataloga 5 edificios de Tarragona bienes de interés cultural.

El Ministerio de Cultura y Deporte ha catalogado cinco elementos arquitectónicos de la provincia de Tarragona dentro del Registro General de Bienes de Interés Cultural a través de la Dirección General de Bellas Artes y Bienes Culturales, informa la Subdelegación del Gobierno.

Los cinco nuevos elementos arquitectónicos declarados bien de interés cultural se concentran en las Tierras del Ebro: el Molino de la Torre de Gandesa; el Fortín de la Atalaya de Llixem de Pinell de Brai; la Torre del Mas de Frauques y la Torre del Mas Sedó, ambas en Tivissa, y la Torre de Soldevila, en Tortosa.

Se trata de una resolución con fecha de 23 de mayo de 2012 a raíz de la solicitud presentada por la Dirección general del Patrimonio Cultural de la Generalitat para proteger todos estos elementos arquitectónicos de carácter defensivo.

Precisamente por ese motivo, estos inmuebles están afectados por el Decreto de 22 de abril de 1949 de protección de los castillos españoles, ampliado por las leyes y reales decretos de Patrimonio Histórico de los años 1985, 1986 y 1994, que otorgan la consideración de bienes de interés cultural a los elementos protegidos por el decreto de 1949.

La inclusión en el Registro General de Bienes de Interés Cultural permite la posibilidad de solicitar ayudas de restauración y consolidación, como por ejemplo el 1% derivado de las obras que adjudica el Ministerio de Fomento.
ABC

lunes, 25 de junio de 2012

El Claustro descubierto en Palamós (Gerona). La memoria de un claustro románico Noticias 1



Autor artículo: Carles Torramadé
Josep Pla pasó una velada en Mas del Vent, la finca de Palamós que conserva el claustro románico ahora redescubierto. El escritor catalán recogió con precisión la jornada, una tarde de principios de los años sesenta en su 'Cuaderno gris', pero no apuntó ni una palabra del impresionante claustro que sin duda vio y ahora, medio siglo después, sale del silencio y recupera la memoria, gracias al buen ojo del historiador del arte Gerardo Boto, quien, impresionado por una fotografía que vio hace dos años en la versión francesa de la revista 'AD', tiró del hilo hasta lograr sacar a la luz la magnífica obra, de cuya antigüedad no duda, tras visitarla el viernes

Hace 54 años, el 23 de julio de 1958, el ciudadano alemán Hans Engelhorn compró en Madrid por un millón de pesetas un claustro románico que el año siguiente se instaló en un idílico paisaje en la localidad gerundense de Palamós, concretamente en la finca Mas del Vent. Y allí, plantado, en silencio, sin ningún ajetreo, sólo visitado por gente del entorno o amigos de la propiedad y desapercibido para las administraciones, permaneció hasta que el catedrático de Historia de Arte Medieval de la Universidad de Girona, Gerardo Boto (León, 1967), lo redescubrió de la galería claustral en el número de verano de 2010 de la edición francesa de la revista de arquitectura AD. El reportaje incluía una imagen del claustro. Boto reveló el hallazgo durante unas jornadas en la Universidad de Barcelona. 

La fotografía de Vincent Leroux despertó el interés de Boto por una estructura que no aparecía en ninguna catalogación del románico hispánico e inició la tarea para descubrirla y evaluar el tesoro, desde la óptica académica. Su empeño por ver la galería caustral in situ topó con la negativa de la propiedad a permitirle el acceso al interior de la finca. Así, los únicos recursos que le quedaron al alcance de la mano fueron la imagen de la revista (de gran resolución y que le permitió escudriñar detalles de los capiteles y relacionarlos, e identificar algunos, principalmente con el monasterio burgalés de Santo Domingo de Silos), la serie de fotografías tomadas en 1959 mientras se montaba el claustro en la finca palamosina y que guarda el Archivo Municipal de Palamós y lo que se podía apreciar a través del Google Earth, con el impedimento del pinar que protege el conjunto de las visitas aéreas. 

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Vecinos de Palamós han reconocido estos días tener conocimiento desde hace años de la existencia del claustro e incluso de haberlo visto. "De pequeño, había entrado en la casa con los albañiles. Recuerdo haber visto unos arcos que trajeron de fuera", rememora Josep, un vecino que ronda los setenta años. Un profesor gerundense de historia contemporánea, que prefiere guardar el anonimato, reconoce haber visto el claustro hace unos años: "Estuve allí. Lo miré con detalle. No soy experto en historia medieval, pero mi impresión fue que una parte era auténtica y otra no". 

En 2010, Amigos del Románico publicó un artículo de Boto en el número 11 de la revista Románico. Con el título De Silos al Mediterráneo. El último claustro románico inédito de España, el profesor desmenuzaba lo que había descifrado a través de las imágenes: los capiteles muchos de los cuales recuerdan o son idénticos a los de Silos, iconografía propia del románico de Castilla e incluso las posibles medidas de la longitud de las dos galerías apreciadas. 

Si Boto chocó con la negativa de la propiedad (el claustro, actualmente, pertenece a Kurt Alexander Engelhorn, sobrino del comprador, a pesar de que la propiedad de la finca es de la mercantil Explotaciones Agrícolas y Forestales Brugarol, con sede en Barcelona y propiedad de una sociedad radicada en Panamá ), el presidente de Amigos del Románico, Juan Antonio Olañeta, reconoció estos días que las administraciones con las que se había puesto en contacto en 2011 (Ayuntamiento de Palamós, Generalitat de Cataluña, Ministerio de Educación y Cultura) para informarles del hallazgo y la posibilidad de que pudiera ser un claustro auténtico que mereciera protección administrativa tampoco mostraron un interés reseñable. Así, Olañeta afirmó el pasado miércoles: "Hasta ahora, que ha aparecido en los medios de comunicación, no se han puesto en marcha para intentar acceder al claustro".

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Y no le faltó razón. El martes, el diario El País publicó la existencia del claustro a raíz de una conferencia que Gerardo Boto dio en Barcelona acerca del conjunto escultural que se halla en Palamós. El interés mediático por un posible claustro románico del siglo XII perdido, olvidado, se disparó. Ese mismo día, la Generalitat reaccionó y acudió a los juzgados para lograr un permiso para acceder a la finca. Así mismo, el directoral general de Patrimonio del gobierno catalán, Joan Pluma, manifestó que anteriormente ya se habían puesto en contacto con la propiedad, sin respuesta alguna. 


Al día siguiente, miércoles, Boto y Olañeta ofrecieron una rueda de prensa en la que el profesor reconoció que la información de la que disponía sobre el conjunto eran "datos recabados casi de modo detectivesco". Boto destacó el posible valor histórico del hallazgo, además de situarlo como uno de "los más relevantes de los últimos años" en arte románico. Situó su origen en Castilla y apuntó que tenía dos posibles monasterios en que el claustro podría caber. Sin embargo, no quiso citarlos porque no disponía de las medidas exactas del de Palamós. También hizo hincapié en que, si bien la ubicación de la galería claustral en la finca de la Costa Brava era conocido por algunas personas, no era menos cierto que había existido silencio a su alrededor, sin que esa información hubiera trascendido. Además, destacó que el desconocimiento no llegaba desde la actualidad al año 1959, sino que se ampliaba mucho más ya que no estaba en ningún catálogo ni obra sobre el románico, por lo que este vacío se podía prolongar hasta mediados del siglo XIX con las desamortizaciones eclesiales. 

Al atardecer, fue Explotaciones Agrícolas y Forestales Brugarol SA quien se pronunció: informó que al día siguiente técnicos de la Generalitat podrían acceder a la finca para estudiar el conjunto, que la propiedad jamás había ocultado su existencia, aunque "siempre ha puesto en duda" la autenticidad de la obra, a raíz de una carta de una conservadora del museo Metropolitan de Nueva York experta en arte medieval, en que expresaba sus dudas sobre la originalidad. La propiedad también convocó a los medios de comunicación a una visita para el viernes. Los técnicos de la Generalitat se pronunciarán en las próximas semanas. 

Y llegó el viernes. Veinte minutos antes de la hora acordada, televisiones, radios y prensa escrita ya estábamos en la finca ávidos de descubrir ese patrimonio perdido. También estaba Olañeta, acreditado por la revista de la entidad que preside, y el catedrático Boto, que así cerraba el círculo que había despegado dos años antes y podría comprobar con sus ojos lo que había visto en imágenes. El profesor de la Universidad de Girona aguardó el último turno para entrar en la finca que había determinado la empresa que gestiona la comunicación de la sociedad propietaria, el de los redactores. No se le veía tenso ni precipitado, pero su rostro cambió cuando accedió en el lugar en que se montó en 1959 el claustro: en medio de un pinar, con dos pequeñas piscinas y con el Mediterráneo al fondo. Acogedor y digno de una mansión de 22 hectáreas que se alquila para eventos a precios desconocidos y en que hay distintas explotaciones agrarias (viñedos, frutales, frutos secos...) 

"Abrumado" había descrito Botos su sentir, instantes antes de acceder al lugar que había visto una y otra vez a través de imágenes. Ahora, lo podía tocar y ver de cerca. Acosado por los medios, no quiso pronunciarse sobre la autenticidad o no del claustro por respeto a la investigación de los técnicos de Cultura, pero su semblante lo delataba: mostraba júbilo, emoción. Manifestó que este claustro era un "hallazgo trascendente" y que ayudaría a "reescribir" algunos elementos del románico hispánico. Y antes de ponerse a tomar medidas con un medidor láser y estudiar el claustro, sentenció: "Es como si viéramos el hijo grande del monasterio de Silos". 

También agradeció a la propiedad, que antes le había negado la entrada, que ahora se la permitiera, acreditado por un periódico, eso sí. Josep Comas, representante del consejo de administración de Explotaciones Agrícolas y Forestales Brugarol SA, estuvo presente en la visita y explicó que no habían permitido el acceso de Boto anteriormente porque "se deja a organismos competentes". También reconoció que no hay ninguna voluntad de desprenderse del conjunto arquitectónico y que la curiosidad por conocer la originalidad o no del claustro no había despertado jamás en la propiedad. Y añadió que si la normativa lo exige, permitirán que la obra sea visitable.

Sobre el estado del claustro, tras dos años de verlo en imágenes, fue lacónica: "Diferente", es decir, ni mejor ni peor de lo que esperaba. En cuanto a la conservación, precisó que sin ser un técnico, era "desigual" en los capiteles: "aceptable" para los que se encuentran en la estructura de la galería y pero para los que están en el suelo. 

Más concreto fue Olañeta, para quien no había duda que los capiteles fueron esculpidos durante el románico. Así mismo se manifestó la Fundación Santa María la Real (centro de estudios del románico que también estuvo presente en la visita), aunque ambos precisaron que elementos estructurales como columnas, machones o arcos podrían ser posteriores. 

Así, cuatro días bastaron para recuperar la memoria de este claustro románico después de 53 años de silencio en Palamós y otros muchos anteriores. En este sentido, sigue la duda sobre su procedencia original. Dos expertos en románico, el profesor de Historia del Arte de la Universidad de Burgos, René Jesús Payo, y el investigador Félix Palomero, habían apuntado en días anteriores que el claustro podría pertenecer al del monasterio burgalés ya desaparecido de San Pedro de Gumiel de Izán. Una ubicación que Boto no descartó el viernes. Es lo que falta por recuperar de la memoria perdida de un claustro que lleva más de cincuenta años descansando en la Costa Brava, a poca distancia de una de las joyas del románico catalán, el Monasterio de Sant Pere de Roda.

Curt Glover Engelhorn ocupa el puesto 144 de la lista de Forbes de las personas más ricas del mundo. Se le estima una fortuna de unos 6.600 millones de dólares. Su hermano Hans compró la finca Mas del Vent en Palamós en 1953. El turismo era incipiente en la Costa Brava. Hans murió en 1960, dos años después de adquirir el claustro románico en Madrid. Su mujer Carolina, que posteriormente volvió a casarse, heredó esta finca y en 1963 adquirió otra, la masía Bell-lloch, en la misma zona. El actual propietario de Mas del Vent, a través de una sociedad radicada en Panamá, es Kurt Alexander Engelhorn, sobrino de su primer comprador e hijo de Curt Glover Engerlhorn.

Los Engerlhorn proceden de una familia alemana de gran tradición industrial. El comprador de Mas del Vent, Hans, era bisnieto de Friedrich Engelhorn, fundador de la química Bash. La familia Engelhorn fueron los propietarios de la farmacéutica Boehringer Mannheim, vendida en 1997 al grupo Roche por 1,5 billones de pesetas. Controlaban Boehringer a través de Corange, una sociedad radicada en las islas Bermudas, lo cual les ahorró el pago de impuestos en Alemania por la venta. 

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Kurt Alexander Engerlhorn, hijo del heredero de la fortuna familiar y propietario de la finca donde está instalado el claustro, nació hace 65 años en Alemania. Una revista suiza cifraba en el año 2000 que su fortuna era de unos 300 millones de euros, aunque reconocía que podía ser muy superior debido a la opacidad de las Islas Bermudas. Kurt poseía, junto a sus dos hermanas, un 10% del accionariado de Boehringer Mannheim, vendido a Roche. Actualmente tiene sociedades en Londres, entre ellas fondos de inversión.

Hans Engelhorn, que tenía residencia en Barcelona, compró el Mas del Vent en 1953 a una conocida familia de médicos barceloneses, los Soler Roig. Situada en un bello paraje de una Costa Brava por entonces todavía virgen, Hans acostumbraba a dar largos paseos a caballo por los montes cercanos. Los Engelhorn tenían fama de gente discreta y que se relacionaba poco con los vecinos de la zona, aunque el propietario de un conocido restaurante de Palamós de los años cincuenta y sesenta sostiene que "eran de los extranjeros que se gastaban dinero". 

Años después, Hans se encaprichó de otra imponente finca de la zona, la masía Bell-lloch. Falleció antes de adquirirla su esposa Carolina. Mientras Mas del Vent y su claustro han pasado casi inadvertidos durante décadas, no sucedió así con Bell-lloch, que ha propiciado enconadas polémicas con los vecinos de la zona. Bell-lloch tenia en su interior una ermita. El acceso a la misma para celebrar una tradicional romería llegó a los juzgados.
La Opinión Coruña