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lunes, 16 de septiembre de 2013

Valencia. El Colegio de la Seda tampoco logra ayuda de la Diputación

Optaban a una ayuda de 60.000 euros para actuar con urgencia y evitar la caída de la medianera del Colegio de la Seda, pero se han quedado sin subvención alguna. El Gremio de Velluters de Valencia criticó ayer que la Diputación les haya dado la espalda y no les conceda dinero en un plan de ayudas provincial para recuperar el patrimonio histórico artístico dotado con 990.000 euros para instituciones sin ánimo de lucro y 670.000 euros para ayuntamientos.

«Hay colectivos que pedían 60.000 euros y les han concedido 20.000 ó 30.000 euros, pero es que a nosotros no nos han asignado ni un solo euro y creo que los casi seiscientos años de historia de este edificio protegido son suficiente aval como para justificar la inversión», explicó Vicente Genovés, presidente del gremio del Colegio del Arte Mayor de la Seda de Valencia. La directiva, tras la denegación de la ayuda, se siente discriminada y asegura que es injusto que edificios «que no están protegidos, como la antigua fábrica Garín, que quieren convertir en museo en Moncada con los fondos de esta firma sedera, haya recibido 50.000 de los 60.000 euros solicitados, y nosotros, en cambio, no tengamos nada».

Desde el Colegio de la Seda argumentan que no les parece «mal que abran un museo de la seda en Moncada y que al ayuntamiento, que gobierna el también vicepresidente de la Diputación, Juan José Medina, le den 50.000 euros para la primera fase de las obras, pero tampoco se puede consentir que apuesten por ayudar a los fondos de una antigua fábrica y que a la sede que alberga toda la historia de la seda de Valencia y del barrio de Velluters la marginen».

Imagen de la noticia
También explican que no les vale «la posible justificación de que las ayudas van destinadas a los pueblos porque en Valencia ciudad han dado a instituciones e iglesias». Y es que, en Valencia las subvenciones han ascendido a unos 155.000 euros para iglesias como las de San Agustín, San Luis Beltrán, San Miguel y San Sebastián o para la restauración de un edificio en Aben al Abbar o en la Casa de la Demanà de El Saler. Este periódico consultó con la Diputación los motivos de la denegación, pero ayer no concretaron las causas.

La entidad está dolida, sobre todo porque esta denegación de subvenciones supone una negativa más de las administraciones valencianas. «La Conselleria de Infraestructuras nos dijo que iba a presupuestar la reforma integral de la sede en un millón y medio de euros y nos ha dejado tirados porque no destinan fondo alguno al proyecto. Luego, intentamos un convenio con el Ayuntamiento para ceder cincuenta años el edificio y optar al 1% cultural de las obras públicas de Fomento, y a última hora no lo quisieron firmar. Ahora, el último recurso que teníamos era esta ayuda provincial de la Diputación».

Este gremio lleva años buscando el apoyo de las administraciones valencianas para salvar su edificio, declarado Patrimonio Histórico-Artístico y Bien de Interés Cultural (BIC) «y todas las administraciones nos están dando la espalda. Se ve que prefieren que caiga el edificio y se pierda la historia de Valencia, antes de apostar por nosotros», añaden. La actuación más precisa es la recuperación de la medianera.


miércoles, 11 de septiembre de 2013

Rita Barberá espera que Fomento pague dos millones para restaurar la Alquería del Moro. Valencia

Os transcribo parte de esta noticia aparecida en el Levante el 28 de julio de 2013, donde se apunta que le ayuntamiento de Valencia ha aprobado un proyecto para rehabilitar la Alquería del Moro, esto es una buena noticia si es verdad…

Autor noticia José Parrilla
El Ayuntamiento de Valencia ha aprobado un proyecto para la rehabilitación de la Alqueria del Moro y la solicitud de financiación con cargo al 1% cultural, formula elegida para sufragar los mas de 2 millones de euros que esta previsto que cuesten las obras. La idea, al menos inicialmente, es abrir alli un Centro de
Interpretacion de la Huerta y ya cuenta con todos los informes favorables de la Conselleria de Cultura.

La Alqueria del Moro, situada en el barrio de Benicalap, entre el Camino Viejo de Burjassot y el Camino de la Alqueria de los Moros, es un edificio residencial de caracter rural con construcciones que datan de los siglos XIV, XVI y XVIII. De hecho, esta declarada como Bien de Interes Cultural (BIC) con categoria monumental.

El edificio, a excepcion de construcciones perifericas, jardines y acequias, es en la actualidad propiedad del Ayuntamiento de Valencia, sin embargo el estado de abandono en que se encuentra ha merecido numerosas denuncias de entidades vecinales y defensoras del patrimonio.

Ocupaciones ilegales e incendios han sido algunas de las incidencias por las  que ha pasado el complejo. Tambien desaparecieron tejas arabes en esta propiedad del ayuntamiento desde hace años.
…
En esta imagen podéis leer el resto de la noticia


miércoles, 4 de septiembre de 2013

Cercle Obert denuncia que el Conjunto Histórico de la Villa serrana de Chelva se encuentra en un profundo estado de abandono y degradación

Texto e imagen facilitado por Antonio Marin
Cercle Obert de Benicalap denuncia que, después de la visita propagandística efectuada en febrero de 2013, por la actual Directora General de Cultura a la población de Chelva, sigue sin activarse ningún programa coherente y sensato, que impulse y favorezca la rehabilitación y puesta en valor de numerosos bienes en peligro de desaparición en la singular villa serrana (Palacio Vizcondal, fuente de la Gitana, barrio de Benacacira...).

Numerosas casas se encuentran en situación de total y visible ruina (siento totalmente irrecuperables), por no hablar del peligro que corren numerosas cerámicas ubicadas dentro de los diversos barrios históricos que conforman el conjunto histórico de Chelva.


Las higueras siguen creciendo, alegre y salvajemente, en la Iglesia de los Ángeles, a pesar de que nuestra entidad lo ha comunicado a las autoridades competentes sin ningún éxito.

La entidad dedicada a la defensa y difusión del Patrimonio Cultural, considera que no hay ni habrá interés alguno, mientras no se produzca una total remodelación en la Dirección General de Cultura y se acabe con la actual política de inercia y pasividad.

No basta con las buenas intenciones y con aprobar BICs de manera indiscriminada e irracional para complacer los delirios y vanidades de ciertos políticos irresponsables; toda declaración de BIC, todo Conjunto Histórico implica siempre una serie de obligaciones y deberes que deben ser asumidos y aplicados con exquisito rigor por la administración local, autonómica, provincial... y por el conjunto de la ciudadanía. Sin la participación activa y directa de la sociedad civil, ninguna iniciativa institucional será un éxito.

Imponer BICs y aprobar Conjuntos Históricos en poblaciones sumidas en profundas crisis, debido a su recesión demográfica y económica, es un solemne disparate, dado que lo único que logra es aumentar el abandono y deterioro de los bienes que pretendía proteger y conservar, tal y como estamos constatando día a día.

El lamentable y bochornoso estado en que se encuentra el Conjunto Histórico de la Villa de Chelva y sus huertas, demuestra que las declaraciones efectuadas en febrero de 2013 por la actual Directora General de Cultura, son fruto de su total y manifiesta ignorancia y desprecio por la realidad que sufre el Patrimonio Cultural de todos los valencianos.


Cercle Obert insiste en que Alberto Fabra proceda al cese inmediato de la actual Directora General de Cultura, Marta Alonso y del Secretario Autonómico, Rafael Ripoll, sin olvidar el nefasto papel jugado por los Servicios Jurídicos de Cultura, que también son responsables directos de la actual desprotección y expolio visible e incuestionable que padece el Patrimonio Cultural Valenciano.

Valencia, a 14 de agosto de 2013

Información e imágenes http://lejosdeltiempo.wordpress.com/

martes, 3 de septiembre de 2013

Valencia. Vecinos de Benicalap alertan del abandono y ruina de los edificios históricos del barrio.

Las vallas y cinta de plástico colocadas por los bomberos este jueves en la Ceramo alertaron ayer a los vecinos de Benicalap del mal estado de conservación de los principales inmuebles protegidos del barrio. La ruina de la mejor fábrica de cerámica de Valencia es un hecho innegable, aunque hay por desgracia otros ejemplos cercanos.

Entre el parque de Benicalap y la ronda norte se sitúa la alquería de la Torre, una edificación del siglo XVIII que resume lo peor del abandono del patrimonio arquitectónico de la ciudad. El exterior es una selva virgen donde apenas se puede caminar, mientras que dentro han entrado tantas veces que se ha sobrepasado ya la calificación de expolio. Antonio Marín, portavoz de la asociación Cercle Obert, comentó ayer que en una visita a la alquería encontraron hasta restos de rollos de cobre quemados, de los que se roban del alumbrado público.

Pep Bellver, portavoz de la asociación de vecinos, habló también de otro recinto cercano, el Casino del Americano, prácticamente en el límite con Burjassot y donde los matorrales rodean los restos de lo que fue una casa de indiano.

Imagen de la noticia, Alqueria de la Torre
La ruina de la Ceramo era ayer observada con curiosidad por los viandantes que esquivaban las vallas. Debido al penoso estado de la vieja fábrica, donde se ha caído parte de la cubierta, los bomberos han colocado a una distancia considerable las barreras de protección.

Marín emitió ayer un comunicado recordando la responsabilidad del ayuntamiento y la Generalitat, además de pedir a los propietarios la recuperación de la nave. El gobierno municipal tiene en trámite la declaración del inmueble como Bien de Relevancia Local y ha abierto un expediente de expropiación, aunque la valoración que ha realizado (1,7 millones) está muy lejos de los 3,5 millones de euros que piden los propietarios.

Sobre la alquería de la Torre, es propiedad del Valencia y es una de las que debe transferir al consistorio a cambio del solar de la avenida Cortes Valencianas donde se levanta el inconcluso estadio.

martes, 6 de agosto de 2013

El ayuntamiento de Valencia debe predicar con el ejemplo. Reflexiones de Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural.

A continuación os transcribo la reflexión realizada por Antonio Marín Segovia – ex presidente de Cercle Obert y miembro de Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural, el cual me ha facilitado para su difusión.

Hoy he mantenido una sorprendente y grata conversación con un alto cargo de la oficina del Defensor del Pueblo de la Comunidad Valenciana, sobre cómo lograr que el despilfarro pueda ser tipificado como delito penal, en aras a que los ayuntamientos y resto de instituciones públicas aborden y satisfagan las necesidades básicas de los ciudadanos, evitando inversiones ruinosas y disparates urbanísticos absurdos y costosos de mantener.
  
Es de agradecer que instituciones tan relevantes como el Defensor del Pueblo de la Comunidad Valenciana, estimen y reconozcan nuestra labor titánica, pues simplemente intentamos ejercer nuestro legítimo papel de ciudadanos en un país que sigue sumergido en ciertos comportamientos atávicos, propios y exclusivos de la Edad Media.

La rehabilitación y puesta en valor de nuestro variado y maravilloso Patrimonio Cultural es un claro motor de desarrollo, y nos ayuda a reconocernos como ciudadanos y como pueblo. Y esto que aquí digo, no es una mera declaración de principios ni un tópico para rellenar insulsos discursos.

Resulta triste estar tantos años repitiendo lo mismo y exigiendo algo más que sensibilidad y voluntad a la hora de proteger y conservar nuestras señas de identidad histórica. Pero lo que si resulta paradójico y cansado es que algunas instituciones dominadas por conservadores (Defensor del Pueblo y Síndic de Greuges de la Comundiad Valenciana) tengan más sensibilidad a nuestras peticiones, que aquellos que deberían enarbolar la bandera del rigor y atacar con todas sus armas legales, las barbaridades urbanísticas que se siguen cometiendo en nuestra piel de toro.

Hace unos días, aparecía una noticia en el diario Las Provincias que me produjo gran perplejidad: el propietario de una alquería sin gran valor, es requerido por el Ayuntamiento de Valencia para acometer una rehabilitación urgente (cuyo coste es de 550.000 euros), mientras ese mismo Ayuntamiento y la propia Dirección General de Patrimonio Cultural Valenciano no tienen reparo alguno en ignorar aplicarse la legislación a la hora de defender sus propios bienes culturales.

La Alquería de la Torre (cuyo propietario parece ser la Sociedad Anónima Deportiva Valencia club de fútbol), sigue sumida en el abandono y padeciendo todo tipo de expolios y saqueos, a pesar de los numerosos escritos y denuncias que Cercle Obert ha dirigido a todas las instituciones competentes en la materia. Recordar aquí que la citada Alquería de la Torre, se encuentra dentro del entorno de protección del BIC de la Alquería del Moro; en consecuencia goza de la máxima protección, según se desprende de la declaración de BIC, emitida por la Generalitat Valenciana a petición nuestra.

Forzados por el lamentable estado de conservación, nos hemos visto obligados a dirigirnos hace unos días a la Fiscalía Provincial de Valencia, después de haber agotado la vía administrativa y de haber recurrido a la mediación del Síndic de Greuges en enero de 2011, que no tuvo reparo en asumir fiel e íntegramente nuestra propuesta y comunicarla a todos los responsables institucionales.

No sabemos que resultados obtendremos de la denuncia formulada ante el Ministerio Público, pero si deseamos que se abra un debate riguroso y se acabe con la desidia y desinterés institucional, abandonándose esa obsesión patológica y malsana por invertir nuestro escaso dinero en eventos o actuaciones de dudosa y nula rentabilidad social, económica, cultural…

No anhelamos sanciones ni castigos políticos a los irresponsables que han dilapidado nuestro dinero o han permitido la destrucción de nuestro Patrimonio Cultural y Ambiental, pero sí exigimos que se acabe con la improvisación y la falta de criterios a la hora de atender las necesidades básicas de los ciudadanos.

Tampoco no es nuestro papel suplantar a los jueces y fiscales, pero si es hora ya de que el derroche y el despilfarro sean tipificados como delitos penales, a fin de acabar con esa “orgía del derroche”, con esa “alegría obscena e indecente” que tienen algunos políticos a la hora de invertir en obras innecesarias o eventos insostenibles y proyectos faraónicos.

Numerosos bienes de gran valor permanecen sumidos en un estado algo más que lamentable en todo el territorio valenciano. Y asociaciones como la nuestra (tan pequeña pero combativa como el mítico personaje bíblico, el gran rey David), hacen lo que pueden y aspiran a que esos monumentos y espacios históricos puedan ser disfrutados por todos, después de una rigurosa y exquisita rehabilitación.

Somos conscientes de que activar programas de recuperación y puesta en valor de nuestro Patrimonio Cultural, puede y debe ser un motor de desarrollo, pero parece que nuestros representantes siguen sin enterarse de lo importante que es asumir nuestras iniciativas y adaptarlas a la situación de crisis que padecemos.

La Alquería de Rocatí en San Isidro, ha recibido un castigo durísimo y desproporcionado, mientras otros bienes como la antigua y emblemática fábrica de tejas y mayólicas la Ceramo de Benicalap o la fábrica Bombas Gens de Marchalenes siguen abandonadas y sin futuro, por no hablar de la Alquería de la Torre o la Alquería del Moro, cuyo Casa del Señor es propiedad municipal desde hace ya muchos años.

La Alquería de Rocatí debe ser rehabilitada por su dueño, según afirma el diario Las Provincias, a tenor de la resolución adoptada por el Ayuntamiento de Valencia o la propia corporación realizará las obras, pasando la factura a su legítimo propietario.

Nos parece un despropósito sancionar al dueño, mientras el propio Ayuntamiento no predica con el ejemplo y permite la degradación de bienes propios o se hace el sordo con otros monumentos privados, como Bombas Gens, la Ceramo, la Alquería de la Torre…

Y por favor, que no nos vengan ahora con eso de que Bombas Gens o la Ceramo no están declarados como Bienes de Relevancia Local. Si no gozan de esa protección es por extraños, inconfesables y oscuros intereses, pues esos elementos de la arquitectura industrial tienen tanto o más valor que la pobre Alquería de Rocatí.

Y para no cansar a los lectores de la presente reflexión, me despido con el firme convencimiento de que las próximas y duras advertencias que preparan organismos nacionales e internacionales, contra los interminables e intolerables disparates que comete a diario el Ayuntamiento de Valencia y la Dirección General de Patrimonio Cultural Valenciano, sirvan para acabar con tanta improvisación, tanta arbitrariedad y tanto despilfarro.
¿Vale?

Antonio Marín Segovia
ex Presidente de Cercle Obert y miembro de Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural

Nota:

Es alucinante que el Ayuntamiento de Torrente tenga a bien aceptar nuestras iniciativas y Valencia, la ciudad donde vivo y amo, nos ignore, cuando no nos desprecia abierta y sistemáticamente.




lunes, 22 de julio de 2013

Valencia. Inercia y pasividad institucional.

Autor: Antonio Marín Segovia

La defensa del Patrimonio Cultural no es una tarea exclusiva de las instituciones o de diletantes, aunque hoy en día los organismos públicos competentes destacan por ser campeones en «olvidar» e ignorar sus compromisos y obligaciones legales. Los numerosos atentados contra nuestros monumentos, jardines, museos... son noticia un día sí y otro también, sin que las autoridades adopten las medidas oportunas para acabar con la sangría que supone tanta degradación, expolio, saqueo...

La estatua de San Luis Beltrán ha vuelto a ser decapitada, unos meses después de haber sido rehabilitada. Y somos los ciudadanos los que tenemos que denunciar el hecho, dado que ni el Ayuntamiento de Valencia ni la Generalitat han querido asumir nuestras iniciativas y propuestas, tendentes a incrementar la videovigilancia y la inspección periódica de los bienes inventariados, sin olvidar nuestra recomendación de potenciar, con el concurso de los medios de comunicación, tejido asociativo, mundo universitario... la educación y respeto por nuestro legado patrimonial.

También vuelve a ser objeto del expolio y el vandalismo una de las alquerías más relevantes de toda la Comunidad Valenciana: la alquería de la Torre, que se encuentra dentro del entorno de protección del BIC alquería del Moro, y cuya propiedad nadie conoce con certeza, aunque se cree que es del Valencia club de fútbol.

Lo realmente lamentable y totalmente inadmisible es la total y sistemática falta de actuaciones preventivas, de inspección y vigilancia profesional por parte de las instituciones públicas , que eviten el expolio y destrucción de nuestro rico y emblemático legado histórico-artístico y ambiental. 

Todo el mundo dice amar el patrimonio cultural, pero son realmente muy pocos los ciudadanos que demuestran con hechos ese amor, ese afecto, ese merecido respeto que debemos a esas hermosas huellas que permanecen visibles en nuestras ciudades, en nuestros campos, en nuestros montes, en nuestros pueblos...

El Patrimonio Cultural de los valencianos lleva años, demasiados años sufriendo un abandono y expolio intolerable e inadmisible. Y ya no hay lugar para excusas y declaraciones oportunistas, que tanto agradan a los políticos de turno.

Es el momento de consensuar y diseñar un programa riguroso y multidisciplinar, que permita el inventario, la conservación, rehabilitación y difusión de todos nuestros bienes culturales, sin olvidar que hay que lograr el entusiasmo, la complicidad y colaboración de toda la sociedad civil.

No es una iniciativa baladí, pues recuperar y reutilizar nuestro patrimonio cultural puede y debe servir para potenciar la actividad laboral y elevar el bajo nivel cultural de la población valenciana, favoreciendo la autoestima de un pueblo que lleva sumergido en una feroz crisis demasiados años.

Señores políticos valencianos y ciudadanos en general: ¿aceptamos el reto y dejamos ya de lamentarnos como vulgares plañideras?

Valencia. Un árbol de cornisa.

La cornisa de una ventana no parece el lugar más indicado para que la vegetación crezca. Sin embargo, este pequeño árbol parece haberse adaptado a un espacio muy poco habitual, sin tierra fértil con la que desarrollarse en condiciones y a varios metros de altura. Pero sigue creciendo y parece que no molesta.

Imagen de la noticia
El edificio en cuestión en el que se encuentra dicha cornisa decorada no está ni mucho menos abandonado. Se trata de la sede de la Delegación de Gobierno en Valencia, ubicada en la iglesia del monasterio del Temple. El hecho, del que ha informado Talia, miembro del Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural, ha sido notificado a la Delegación del Gobierno y a la Dirección General de Cultura.

jueves, 11 de julio de 2013

Valencia. 135 años de remiendos.

Artículo de Isabel Domingo

La plaza de la Reina, considerada uno de los puntos neurálgicos de Valencia, no siempre ha tenido el aspecto con el que hoy la conocen los valencianos. Es, quizás, uno de los espacios de la ciudad que más controversia ha generado desde que obtuvo su placa rotulada en el año 1878 en honor a la reina María de las Mercedes. Su historia está marcada por los remiendos de los proyectos de reforma que se han ido sucediendo y que no se han ejecutado, por lo menos en su totalidad.

Arquitectos e historiadores consideran que, más que una plaza, es un espacio fruto de la desaparición de manzanas de edificios y sin una visión coherente. Los términos «cajón de sastre» y «puzzle» son los más repetidos cuando se les pregunta por la visión de la plaza de la Reina tras el anuncio realizado el lunes por el concejal de Urbanismo, Alfonso Novo, de que los servicios municipales estudian las posibilidades de reforma, al tiempo que reconocía la necesidad de «hacer una intervención» en la plaza.

Sobre el «sin sentido» de su evolución, el presidente del Colegio Territorial de Arquitectos de Valencia, Luis Sendra, señala que «realmente no es una plaza, ha perdido ese carácter. Es un cajón de sastre, una suma de usos desordenados que no favorece la imagen de Valencia». Sendra es una de las voces que apuesta por su remodelación pero «analizando con rigor las necesidades y resolviendo el tema de la circulación».

No es la única. El doctor en Historia del Arte y autor del libro 'Arquitectura y espacio urbano en Valencia, 1939-1957', David Sánchez, apunta que este espacio «siempre ha estado en constante revisión y ninguna propuesta ha llegado a cuajar». A su juicio, el problema radica en que «se ha buscado una solución estética a una plaza que no es nueva y en la que hay que combinar sus distintos usos añadidos según las necesidades del momento».

Sánchez aboga por consensuar una solución que mezcle «lo que se puede hacer, y conociendo la historia antes de plantear el proyecto, con la implicación de todos». Porque, como recuerda, «si en algo hay unanimidad es en que a nadie ha gustado la evolución de la plaza».

Imagen de la noticia
De ahí los siete proyectos y dos concursos para dar el empujón definitivo a un espacio que empezó a formarse con la desaparición del convento de Santa Tecla y la apertura de las calles de la Paz y San Vicente. En 1869 se proyectó una plaza en la confluencia de las calles del Mar, San Vicente y Zaragoza y, con la subasta de los solares de Santa Tecla, se obligó a unificar las fachadas como si se tratara de un único edificio, momento en el que se rotuló la plaza.

De Ferreres a Goerlich
Será en 1891 cuando se ponga sobre la mesa el primer proyecto de ampliación. Así, Luis Ferreres Soler proyectó una gran vía entre la plaza de la Reina y la Catedral, prolongando la calle San Vicente hasta la Seo para conseguir una nueva alineación este de la plaza, de forma que el viandante viese el Miguelete de frente.

Apenas veinte años después, en 1908, apareció el plan de Federico Aynamí, que hacía hincapié en la creación de edificios emblemáticos que adornen la plaza. Este proyecto quedaría en el cajón aunque parte de él fue retomado por Javier Goerlich en 1928. Entre ambos, una propuesta de Rafael Alfaro.

El primer proyecto de Goerlich estaba incluido dentro de las nuevas líneas para la reforma interior de Valencia. Le seguirán otros en 1935, 1942 y 1950. El de 1942 fue, probablemente, el más polémico porque surgió la controversia sobre si mantener las dos plazas que existían (Miguelete y Reina) o eliminar la primera para poder ensanchar la plaza de la Reina, según relata el investigador David Sánchez. Mientras, en 1949, propugnó la ampliación de la plaza del Miguelete hasta la calle Corregería.

Poco después, en 1951, se realizó un concurso de ámbito nacional, impulsado por el consistorio, al que se presentaron 18 trabajos. Sus bases incidían en la necesidad de mantener dos espacios diferenciados: uno de carácter cívico en la confluencia de las calles Paz y San Vicente; y otro religioso presidido por la Catedral. Ganó Vicente Figuerola, sin embargo, tampoco se llegó a ejecutar esta propuesta.

La siguiente iniciativa llegó en 1953 con el aval de los arquitectos municipales Camilo Grau y Julio Bellot y con la continuidad de los derribos. Se inician nuevas alineaciones en la parte derecha, de la calle Barchilla a Cabillers, «con un edificio de muestra de Goerlich», que no convenció, detalla Sánchez. Es también el año de la instalación de una fuente luminosa que permanecerá hasta 1968, ya que fue sustituida por el parking (inaugurado en las Fallas de 1970), que actuó en una primera etapa como rotonda.

Entre 1957 y 1963 desapareció la plaza del Miguelete con los derribos de las últimas fincas, que impedían ver la Seo, por lo que la plaza de la Reina se integra en este entorno. Poco a poco se va configurando la fisonomía actual de este punto de la ciudad, que sólo ha variado por los cambios en el pavimento, una mayor peatonalización o la isleta de los autobuses.

Pero la aspiración del cambio ha estado presente década tras década. En 1999 el Colegio de Arquitectos convocó un concurso que reunió a 29 equipos profesionales. Ganó el proyecto de Titolivio, en el que participó Miguel del Rey. «Definimos dos áreas, una para los usos de la Catedral y otra cívica abierta al público. Además, planteamos recuperar la perspectiva antigua del Miguelete, creando un paseo de arbolado», dice. Una propuesta que resolvía el acceso al parking con unas rampas en la plaza central y que, según Del Rey, «sigue vigente con alguna modificación por la evolución como el retranqueo de los autobuses y la limitación al tráfico rodado».

El concejal Jorge Bellver retomó la idea en 2008 y esta misma semana Novo mencionaba la posibilidad de actualizar el proyecto de 1999. Sea éste o no el que acabe con el remiendo de 135 años, para Del Rey «lo fundamental es transformar el gran vacío en una verdadera plaza».

miércoles, 10 de julio de 2013

Cercle Obert denuncia deficiencias y averías en el Centro Arqueológico de la Almoina. Valencia.

 EXPONE :

Que la semana pasada acudí a visitar el Centro Arqueológico de la Almoina y pude comprobar in situ que este espacio museístico, inaugurado en 2007, presenta un importante número de desperfectos, amén de un funcionamiento incorrecto de bastantes de sus audiovisuales, que paso a detallar a continuación:

1. La vitrina de cristal perteneciente al panel de la Rauda (cementerio Real) está rota, habiéndose optado por colocar un cartel que indica el peligro de apoyarse en el mismo en lugar de cambiarla por una nueva y volver a poner el contenido que había en la misma.

2. El monitor de la esquina inferior izquierda que forma parte de un audiovisual, compuesto por múltiples pantallas, donde se explica el origen de Valentia está apagado y no funciona desde hace tiempo, como hemos podido comprobar en anteriores visitas.

3. Justo a la derecha del vídeo anterior hay un pequeño monitor que nos explica los ritos de fundación de la ciudad y que da error, reiniciándose constantemente bajo el sistema operativo de Windows XP tal y como se puede ver en la pantalla.

4. En el piso inferior nos encontramos con otro monitor que explica los ritos de fundación de la ciudad y que también está averiado.

5. El audiovisual nº 5, “Eixim de la ciutat”, no funciona.

6. El vídeo nº 8, que muestra el paseo por el Decumanus Maximo hasta el Circo romano, está averiado.

7. Hay una gotera a la altura de los vídeos sobre el Ninfeo y el nº 8.

8. El audiovisual sobre la gran mortandad esta apagado y no funciona.

9. El audiovisual nº 13, “Una volta pel Forum”, no funciona.

10. El audiovisual nº 15, “Valentia, una ciutat de l’Imperi”, no funciona.

Que tras explicar estos desperfectos a los funcionarios allí presentes, estos me comentaron que todas estas averías ya habían sido comunicadas hace tiempo a los responsables del museo.

SOLICITA :
Que el Ayuntamiento de Valencia solucione y repare de forma inmediata todos y cada uno de los problemas, fallos y desperfectos que he encontrado y que han sido expuestos en el presente escrito.

Que el Ayuntamiento de Valencia responda en tiempo y forma a todas y cada una las peticiones formuladas en el presente escrito.

Que si este órgano no fuera competente, que dé traslado de este documento a la autoridad u órgano competente para pronunciarse o resolver sobre las cuestiones suscitadas en el mismo.


Valencia, a 26 de marzo de 2013

viernes, 24 de mayo de 2013

ITE en Valencia. Edificios de alto riesgo.

Bajantes taponadas, filtraciones que causan humedades, cornisas con riesgo de desprendimiento y hasta aluminosis. La crisis económica, la reducción del poder adquisitivo de las familias valencianas y una cierta dejadez tanto de la Administración como de los propietarios de viviendas ha comenzado a afectar seriamente al correcto mantenimiento de los edificios de la Comunitat, sobre todo el de los más antiguos, que sistemáticamente incumplen la obligación de someterse a las denominadas inspecciones técnicas de edificaciones (ITE) que garantizan su integridad, seguridad y salubridad.

Tal y como fijó la Ley Urbanística Valenciana (LUV) en 2005, todos los edificios con una antigüedad superior a 50 años «deberán promover, al menos cada cinco años, una inspección a cargo del facultativo competente para supervisar su estado de conservación».

Sin embargo, en la Comunitat la cantidad de inmuebles de esta edad que están superando las obligadas inspecciones es ínfima, según alertan desde el Colegio Territorial de Arquitectos de Valencia, desde la empresa ITE Valencia, una de las más representativas del sector, y hasta desde el Colegio de Administradores de Fincas de Valencia y Castellón. Este incumplimiento, según explicaron, está acelerando el deterioro de dichas edificaciones por falta de mantenimiento y poniendo en riesgo tanto a sus residentes como a terceros.

«Se ha levantado mucha vivienda en los últimos años, pero 50 años de vida, para la construcción, es muy poco. Además, debemos tener en cuenta que hay pueblos que casi todas sus viviendas tienen más de medio siglo. Por ello, calculamos que, en la Comunitat, alrededor de la mitad de los edificios tienen esa edad o la superan», explicó a LAS PROVINCIAS el presidente del Colegio Territorial de Arquitectos de Valencia, Luis Sendra. Extrapolando datos nacionales, el porcentaje de viviendas que superan el medio siglo de vida es mayor al 35 por ciento. Por tanto, de los 3,1 millones de domicilios existentes en la Comunitat, entre 1 y 1,5 millones, aproximadamente, se encuentran en edificios con 50 años o más.

De este grupo, según Sendra, «es testimonial los inmuebles que pasan la ITE, diría que menos de un 1 por ciento», precisó el representante de los arquitectos. «Ni los edificios públicos tienen la ITE pasada», añadió.

Sólo uno de cada cuatro
En esta línea se manifestó también el director técnico de ITEValencia.com, Jesús Primo. «De los pocos que vienen a preguntar por las inspecciones, sólo uno de cada cuatro acepta que la hagamos. Los otros, al conocer que hay que pagar, y que existe la posibilidad de que se detecten patologías que haya que reparar, deciden posponer la actuación», señaló. Primo, además, alerta de que «tampoco existe un registro administrativo de los edificios que sí pasan la inspección».

La presidenta del Colegio de Administradores de Fincas de Valencia y Castellón, María Cruz Zabal, pese a no contar con datos oficiales, aseguró también que «es cierto que bastantes comunidades deciden no pasar dicha inspección, pese a la advertencia del administrador de la finca de su obligatoriedad».

Ni la Generalitat Valenciana ni la gran mayoría de ayuntamientos se preocupan demasiado en que esta norma se cumpla a rajatabla. Según indicó Primo, «prácticamente ningún ayuntamiento notifica a los propietarios esta obligatoriedad, y eso que bastaría con ponerse en contacto con el catastro». «La Administración debería intentar que se cumpla la ley, al menos notificando o sancionando», sentenció.

La norma, aunque no lo exige, sí faculta a los ayuntamientos para que puedan «exigir de los propietarios la exhibición de los certificados actualizados de inspección periódica de construcciones y, si descubriera que éstas no se han efectuado, podrá realizarlas de oficio a costa de los obligados».

Sin embargo, para Sendra la obligación recae en los propios dueños de inmuebles. «No es el ayuntamiento el que tiene que notificar, es una ley que hay que cumplir. Hay que sensibilizar a los propietarios porque es una cuestión social».

Además, este representante de los arquitectos advierte de que «si hay una desgracia y la ITE no está pasada, el responsable es el propietario del edificio, no el ayuntamiento. Si la ITE está pasada, la pagaría el seguro del inmueble. La Administración no tiene responsabilidad». En esta línea, resume que «la obligación del propietario de cualquier vivienda, tenga más de 50 años o no, es mantener el ornato, la seguridad y la salubridad»; mientras que con la ITE «se pretende evitar que los dueños de inmuebles, por dejación, no arreglen elementos generales».

Los propietarios, para que su edificio pueda pasar esta inspección, bien pueden llamar al Colegio de Arquitectos o al de Aparejadores para que les asigne un técnico que les haga la inspección; o bien ponerse en contacto con una empresa privada y encargarle un informe de inspección. El técnico asignado realizará una primera reunión 15 ó 20 días antes de llevar a cabo la inspección, con el objetivo que el día escogido haya alguien en todas las viviendas para facilitar el acceso. Esta primera inspección visual determina si existen patologías, y si son leves o graves. Si son leves, programará una intervención a ejecutar en los próximos meses, mientras que si son graves es necesario llevar a cabo un estudio más profundo. En el caso de que el inmueble no cuente con ningún tipo de desperfecto, el técnico elaborará un informe con una validez de cinco años. De este documento se facilitará una copia a los propietarios y otra al ayuntamiento del municipio en el que se encuentre el edificio.

En el caso de que el especialista encuentre deficiencias leves relacionadas, por ejemplo, con el mantenimiento de la fachada o la impermeabilización, elaborará un informe de deficiencias en el que se indicará un plazo de ejecución para que los propietarios acometan las obras, siempre que no haya riesgo de daños a terceros. En ese punto, los vecinos deben encargar un proyecto, acometerlo y presentar el certificado final en el ayuntamiento.

Finalmente, si los daños que presenta el inmueble son graves y pueden provocar un daño inminente, como posibles desprendimientos, se adoptan medidas preventivas, como la instalación de redes y puntales, para posteriormente llevar a cabo el programa de intervención integral.

Al respecto, el director técnico de ITEValencia.com comentó que «cuando inspeccionamos un edificio y le damos un determinado plazo a los propietarios para corregir las deficiencias de, por ejemplo, seis meses, el ayuntamiento debería inspeccionar si se han reparado las deficiencias en ese plazo o, al menos, instar a los dueños a corregirlas a la mayor brevedad posible».

La mayoría de los ayuntamientos también tienen convenios de colaboración con los colegios de arquitectos en los que se fijan unos precios para las ITE de unos 50 o 60 euros por vivienda.
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jueves, 2 de mayo de 2013

Valencia. La ruina amenaza a una veintena de alquerías urbanas.


El derrumbe de la alquería Ponsa, en el barrio de Nou Moles, ocurrido el lunes como consecuencia de las intensas lluvias ha hecho saltar de nuevo las alarmas sobre el deterioro de un patrimonio histórico único seriamente amenazado por la inacción tanto del Ayuntamiento de Valencia y la Generalitat como de los propietarios privados. En el segundo caso entraría la alquería Ponsa, que está protegida como Bien de Relevancia Local, pero tiene asignado aprovechamiento urbanístico.

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Sólo en suelo urbano, integradas en los barrios consolidados, existen una veintena de alquerías, muchas de ellas destinadas a dotación pública y por tanto pendientes de expropiación por parte del consistorio. En suelo rural existen otras 270 alquerías propiedad privada cuyo estado de conservación tambien deja que desear. Salvo casos excepcionales, como la alquería de Nelo el Churro, que se vino abajo por completo, y pese al abandono generalizado de las alquerías, la mayoría son «recuperables», según apuntó a este diario el arquitecto Miguel del Rey, autor de la revisión del catálogo municipal de bienes rurales.

Las alquerías de Falcó (Torrefiel), la Torre y el Moro (en Benicalap), la del Rey (Campanar), la de Volante (Camí Reial), del Rocatí, de Fonda (Poble Nou) y la de Mantot (Fuente de San Luis) forman parte de una larga lista de edificios en espera de una rehabilitación y un uso.

lunes, 15 de abril de 2013

Valencia. Desprendimientos y grietas amenazan la gran cúpula de los Escolapios.


La gran cúpula que corona la Iglesia de las Escuelas Pías (Escolapios) ha entrado en un proceso de deterioro tal que tiene que estar rodeada por una malla de tela para contener los desprendimientos de tejas, cornisas y nervaduras. Su rehabilitación, por la que los Padres Escolapios llevan años luchando, no acaba de llegar y el estado de la cúpula se ha convertido ya en un problema de seguridad para el recinto y las personas, según admitieron en la propia institución.

El complejo de la Escuelas Pías (calle Carniceros, número 6) comenzó a levantarse en el siglo XVIII, primero el convento y el colegio (1739-1742) y posteriormente la Iglesia (1767-1773). Del conjunto cabe destacar su fachada barroca y la iglesia, declarada Monumento Histórico Artístico en el año 1982. 

Su elemento más visible, no obstante, es la gran cúpula que corona la iglesia, que tiene 24, 5 metros de diámetro y eleva su arco hasta los 40 metros de altura. Es la más grandes de España junto con la de San Francisco el Grande, de Madrid, y está entre las tres o cuatro más imponentes de Europa, según constatan todos los tratados de arte.

Tan emblemática cúpula, sin embargo, atraviesa momentos difíciles. También el conjunto de la iglesia. Desde hace unos años sufre un deterioro imparable que se acrecienta cada vez que hay temporales de lluvia y viento. Sus tejas centenarias, de color azul en el conjunto y blancas en las nervaduras, suelen desprenderse, generan filtraciones de agua, y se han abierto grietas en la estructura, lo que ha obligado a tomar medidas.

Todo el perímetro de la cúpula, a la altura de la cornisa exterior, está rodeada con una malla para contener posibles desprendimientos y evitar problemas de seguridad en los edificios colindantes y en el propio recinto, tal como aseguraron ayer fuentes de la institución.

Buscando dinero
Al parecer, los Padres Escolapios han buscado fórmulas para acometer la rehabilitación integral de la parroquia, muy deteriorada también por el paso del tiempo. Llevan una década intentándolo con entidades privadas y con administraciones públicas, bien por la vía del mecenazgo o acogiéndose al 1% cultural, que precisa de la mediación del Ayuntamiento de Valencia o de la Generalitat Valenciana.

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Su apuesta, no obstante, no ha tenido resultados reales de momento y el deterioro va en aumento. Lo más urgente es renovar el tejado, cambiar las tejas rotas y fijar las que se han desprendido. Sólo de esta forma pueden evitarse las filtraciones de agua e impedir el deterioro de la estructura, en la que también se abrieron grietas importantes.

Para ello se necesita alrededor de medio millón de euros. El resto de los trabajos podrían organizarse en fases y aplazarse en el tiempo, algo en lo que ya trabajan los responsables Escolapios.

Obras anteriores
Hasta ahora, todas las obras llevadas a cabo en el complejo han sido parciales y en ocasiones urgentes. La más importante la realizó la Generalitat Valenciana en el año 1992 y afectó exclusivamente al colegio, donde cursan estudios varios centenares de escolares desde Infantil hasta Bachillerato. De estas obras se benefició incluso la fachada, incluidas las imágenes que la dominan.

En el año 2009 se restauraron los frescos del altar, obra de José Vergara. Y también se ha intervenido sobre la linterna que corona la gran cúpula, que tuvo que ser protegida temporalmente para evitar que entrara el agua en el conjunto, el mayor de los problemas a los que se enfrenta toda la estructura.

Un monumento funerario al estilo del Panteón de Roma
La Iglesia de las Escuelas Pías de Valencia, además de recinto religioso de estilo barroco, es una gigantesca estructura fúnefre muy similar al Panteón de Roma, prototipo de tumbas y mausoleos desde la antigüedad. De hecho, su construcción junto al colegio de la calle Carniceros obedece a la idea de perpetuar la memoria de los escolapios ilustres. Es más, muy al gusto del último tercio del siglo XVIII y el primero del XIX, este gran espacio circular fue el marco escenográfico preferido por las instituciones valencianas para celebrar exequias con motivo de la muerte de personajes regios e ilustres. Sus columnas, altares, capillas y bovedas son ahora, sin embargo, pasto de las filtraciones, humedades y deterioro general, un problema que dos siglos y medio después de su construcción los responsables del recinto no pueden atajar.

Los Escolapios llevan catorce años buscando dinero para su gran cúpula.
Los Escolapios de Valencia llevan 14 años llamando a todas las puertas, administraciones y entidades privadas, para arreglar la iglesia de la calle Carniceros, cuya cúpula, la más grande de España y una de las más imponentes de Europa, tiene problemas en la cubierta y gigantescas grietas en la estructura. A la espera de esa ayuda, técnicos de la Universidad Politécnica de Valencia tienen monitorizado el monumento para comprobar de manera permanente el estado de las grietas y el grado de resistencia de los muros.

Según explicó ayer el responsable de Patrimonio de los Escolapios, Luis Tatay, la iglesia es la única parte del complejo que queda por restaurar. Su estado, además, es preocupante, pues ha perdido parte de las tejas y cuando llueve el agua cae por un lateral del altar e incluso en los bancos donde los feligreses oyen misa. No hay que olvidar que se trata de la parroquia de San Joaquín y está abierta al culto.

Esas filtraciones han generado, así mismo, grandes grietas en la estructura de la cúpula, que se eleva a 40 metros de altura y tiene un diámetro de 24,5 metros. Algunas atraviesan incluso las cornisas interiores, pasan los ventanales y bajan al segundo cuerpo.

Para tratar de reparar estos desperfectos, explicó Tatay, los Padres Escolapios llevan 14 años negociando con todas las administraciones. Quieren reparar al menos la cubierta (el resto de la iglesia se dejaría para después), pero no han encontrado una respuesta positiva. Tampoco de las fundaciones y obras sociales de las cajas de ahorro, con las que también se han puesto en contacto.

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Lo más urgente es cambiar las tejas, que están sujetas de una manera casi artesanal, y cerrar las grietas, para lo cual se necesita un costosísimo andamiaje que resulta más caro todavía con el incremento del IVA cultural hasta el 21%, lamento el escolapio. Se calcula que hacen falta unos 500.000 euros para esta primera fase.

A la espera de encontrar una receta, colaboradores de la Universidad Politécnica de Valencia han monitorizado toda la estructura con sensores y un ordenador central donde se recoge permanentemente la evolución de las grietas y la resistencia de los muros, que afortunadamente, comenta Tatay, "están muy bien hechos". Lo resalta porque la obra se acabó precipitadamente cuando murió su mecenas, el Arzobispo Mayoral, dejando aparcada la prevista decoración con frescos y dedicando todo el dinero que quedaba a cerrar la gran cúpula.

En la actualidad, los escolapios están en negociaciones con la Universidad Politécnica de Valencia y con el Arzobispado para cerrar un convenio que les permita acogerse al 1% cultural, una vía que podría ser la solución a sus problemas.

Valencia. Las ocupaciones ilegales arruinan una alquería del siglo XV en Campanar.


«Cada vez que pasan por aquí evitan mirar porque dicen que les duele el corazón». Ese es el sentimiento de los antiguos propietarios de la alquería del Rei, en el barrio de Campanar. Expropiada para la ampliación del Bioparc hace varios años, está actualmente rodeado por matorrales que casi la tapan, en ruinas y ocupada ilegalmente por varias personas que malviven entre los históricos muros medievales.

El arquitecto Miquel del Rey data los edificios rurales que recaen a la avenida Pío Baroja en el entorno de los siglos XV y XV, aunque sus orígenes son anteriores. El presidente de la asociación de vecinos de Campanar, Eduard Pérez Lluch, quien rememoraba de esa manera el sentir de los propietarios, acusa de la ruina directamente a la empresa concesionaria del zoológico, al ayuntamiento y a la Conselleria de Cultura, que «miran para otro lado».

La alquería está catalogada como Bien de Relevancia Local por sus valores arqueológicos y patrimoniales, aunque en la actualidad dista mucho de ser un monumento. «Ya nos pasó con la alquería de Nel.lo el Xurro», dijo Pérez Lluch recordando un inmueble protegido derribado hace unos meses al ser declarado en ruina por los bomberos, a pesar de que también estaba protegido. Con esto pronosticó lo que pasará con la alquería del Rei dentro de un tiempo, al estar paralizada por completo la ampliación del Bioparc.

«Junto a la alquería de Fonda en Poble Nou, estamos hablando de una de las más valiosas de la ciudad», aseguró el dirigente vecinal. Según acreditan los expertos «data de tiempos algo posteriores a la Reconquista cristiana y la planta procede directamente de las masías del Ampurdán», en referencia a los repobladores de la Valencia musulmana.

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La alquería tiene todavía puerta. Ayer a media mañana, uno de sus ocupantes echó la cerradura antes de salir de la parcela empujando un carrito de supermercado para buscarse la vida rebuscando en los contenedores de basura. A escasa distancia, al otro lado del acceso al Bioparc en dirección al puente 9 d'Octubre, hay una buena provisión de materiales de obra, desechos de la construcción del propio parque de Cabecera. En un solar de grandes dimensiones y que llega hasta la entrada al auditorio al aire libre que acaba en las inmediaciones del lago, hay montañas de escombros, tuberías, sacos de plástico y piedras que sirvieron para los ribarzos característicos del gran jardín.

Sobre la alquería, en la ficha del catálogo del Plan General se puede leer que alrededor de la alquería original se fueron añadiendo edificios de servicios y casas de colonos. «Nos presenta un interesante ejemplo de planta basilical, con naves en profundidad; un ejemplo propio de estas arquitecturas tan características de la Valencia agraria de los siglos XIV al XVI», indica.

La alquería tuvo una restauración en el siglo XVIII y otra más reciente. Pérez Lluch recordó la recuperación de «un suelo de guijarros en la puerta de casa, un pozo y un arco». La familia propietaria se trasladó «con lo poco que le dieron y tuvieron que recurrir» a una vivienda en la pedanía de Poble Nou.

El portavoz vecinal dijo que Campanar «ha hecho un sacrificio muy grande para la Valencia de Rita Barberá, somos los que más hemos dado y ahora miran para otro lado». Tampoco ahorró críticas a la labor de los inspectores de la Conselleria de Cultura. «Son también responsables de no hacer nada por la alquería».

Citó ejemplos como el azud de Rascanya, declarado Bien de Interés Cultural, el máximo nivel de protección patrimonial, también en un estado penoso de conservación y que ha hecho prácticamente desaparecer la infraestructura hidráulica. También la cercana alquería dels Frares, que cuenta con una valiosas pinturas murales que recrean una batalla en la ciudad francesa de Salses ocurrida en el siglo XVIII. Pérez Lluch comentó también la incongruencia de «no poner en valor esta huerta y alquerías para el turismo, cuando está a diez minutos del centro de Valencia».

martes, 2 de abril de 2013

Cercle Obert denuncia deficiencas y averías en el Centro Arqueológico de la Almoina. Valencia


EXPONE :

Que la semana pasada acudí a visitar el Centro Arqueológico de la Almoina y pude comprobar in situ que este espacio museístico, inaugurado en 2007, presenta un importante número de desperfectos, amén de un funcionamiento incorrecto de bastantes de sus audiovisuales, que paso a detallar a continuación:

1.    La vitrina de cristal perteneciente al panel de la Rauda (cementerio Real) está rota, habiéndose optado por colocar un cartel que indica el peligro de apoyarse en el mismo en lugar de cambiarla por una nueva y volver a poner el contenido que había en la misma.

2.    El monitor de la esquina inferior izquierda que forma parte de un audiovisual, compuesto por múltiples pantallas, donde se explica el origen de Valentia está apagado y no funciona desde hace tiempo, como hemos podido comprobar en anteriores visitas.

3.    Justo a la derecha del vídeo anterior hay un pequeño monitor que nos explica los ritos de fundación de la ciudad y que da error, reiniciándose constantemente bajo el sistema operativo de Windows XP tal y como se puede ver en la pantalla.

4.    En el piso inferior nos encontramos con otro monitor que explica los ritos de fundación de la ciudad y que también está averiado.

5.    El audiovisual nº 5, “Eixim de la ciutat”, no funciona.

6.    El vídeo nº 8, que muestra el paseo por el Decumanus Maximo hasta el Circo romano, está averiado.

7.    Hay una gotera a la altura de los vídeos sobre el Ninfeo y el nº 8.

8.    El audiovisual sobre la gran mortandad esta apagado y no funciona.

9.    El audiovisual nº 13, "Una volta pel Forum", no funciona.

10. El audiovisual nº 15, “Valentia, una ciutat de l'Imperi”, no funciona.

Que tras explicar estos desperfectos a los funcionarios allí presentes, estos me comentaron que todas estas averías ya habían sido comunicadas hace tiempo a los responsables del museo.

S O L I C I T A :

Que el Ayuntamiento de Valencia solucione y repare de forma inmediata todos y cada uno de los problemas, fallos y desperfectos que he encontrado y que han sido expuestos en el presente escrito.

Que el Ayuntamiento de Valencia responda en tiempo y forma a todas y cada una las peticiones formuladas en el presente escrito.

Que si este órgano no fuera competente, que dé traslado de este documento a la autoridad u órgano competente para pronunciarse o resolver sobre las cuestiones suscitadas en el mismo.
Valencia, a 26 de marzo de 2013